viernes, 20 de noviembre de 2015

La Educación como Herramienta para Combatir la Corrupción


Con respecto a la entrada anterior profundizamos el tema de prevenir la corrupción en valores en los jóvenes, parte de las estrategias para prevenir la corrupción consideran el fortalecimiento de la educación en valores ciudadanos y en el respeto por las reglas de la ley y las instituciones democráticas, de manera que transmitan a los jóvenes cuáles son las distintas consecuencias individuales y colectivas, de un actuar corrupto y del desapego a las reglas.

La importancia de educar a los futuros ciudadanos en valores de integridad, ciudadanía, transparencia y prevención de la corrupción ha sido demostrada a través de los resultados de un diagnóstico realizado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) a 30,000 alumnos de 8º grado en 6 países del continente (Chile, Colombia, Guatemala, México, Paraguay y República Dominicana). Este estudio demostró que a mayor educación cívica hay menos permisividad de prácticas corruptas y menor tendencia a violar la ley.


Situándonos en nuestra realidad peruana pienso que el ministerio de educación debe implementar una campaña de prevención para combatir la corrupción, explicando en las escuelas de padres las consecuencias de incorporar antivalores como la deshonestidad  deshonradez, deslealtad, irrespeto en los hijos, ya que ellos pueden aprender patrones conductuales trasmitidos por los padres, siendo este grupo vulnerable (niños) no conscientes  de sus conductas. Debido a que todo el tema de corrupción en nuestro país es uno de los factores por los cuales la pobreza se incrementa en el Perú.

viernes, 13 de noviembre de 2015

Los pasajeros del Metropolitano siguen sentándose en lugares terminantemente prohibidos


Se consideran actos de indisciplina todas las acciones, palabras, actitudes, gestos y reacciones que contrarían las normas disciplinarias vigentes en un centro de enseñanza, o que representan atentados contra la moral, la autoridad, el orden, el espíritu y las tradiciones de la institución.



“Capté a la primera persona en la estación Canaval y Moreyra, posteriormente, en la estación Javier Prado, subió este otro muchacho. El aviso dice que hay peligro pero a algunos usuarios parece importarles poco su vida”, mencionó un ciudadano. 


El aviso dice “Peligro: área con alto riesgo de accidente. Prohibido apoyarse o sentarse”, pero como vemos en la fotografía, estas personas lo ignoraron y siguieron así todo su trayecto. 

Por ello, se le pidió a los inspectores de la Municipalidad de Lima que están dentro de la estaciones, hagan un control más detallado de las unidades para evitar un posible accidente. 

Curwin Mendler (1989) sostiene que la disciplina se puede entender como "Un conflicto entre las necesidades de un individuo y los de grupos o las autoridades que lo representan".

Así lo afirma Abarca (1996), quien expresa que la disciplina se origina en tres fuentes: el centro educativo, el ambiente familiar y social y el estudiante.
La falta de conformidad con las normas de disciplina vigentes en las personas se puede atribuir también, en muchos casos, a la inmadurez, su inteligencia no está todavía en condiciones de comprender las razones más profundas que dictan las normas vigentes; su poca experiencia no les permite aún prever y calcular las consecuencias de todas sus palabras, actos y actitudes; se podría deducir que por la edad no les hace posible todavía desarrollar el control mental necesario para una conducta reglada y satisfactoria. Solamente el tiempo, la experiencia y la aclaración progresiva de los hechos por la comprensión y por la reflexión podrán engendrar en su mente inmadura ese control reflexivo e interior que facilita una conducta consciente y disciplinada.

Ante estas situaciones es necesario hacer uso de estrategias preventivas y disuasorias para disminuir las situaciones de indisciplinas, esto nos indica que existen otros factores sociales, ambientales psicológicos, que convergen y pueden contribuir de una manera positiva o negativa en el problema de la indisciplina

viernes, 6 de noviembre de 2015

Control de impulsos


Se conoce que de por sí existen personas que carecen de la facultad de tolerar la frustración, entre una de las causalidades más importantes es la falta de educación, pero sobre todo la ausencia de los valores de cada uno de los usuarios. 


Metropolitano: doce heridos por choque entre bus y auto

Vemos que se ha incrementado la incidencia en accidentes en el metropolitano debido a que no hay un respeto a las señalizaciones y esto provoca un caos en nuestra sociedad, poniendo en peligro la integridad de los pasajeros que utilizan este medio de transporte.



 
Esto nos da indicadores de falta de control de impulsos en los conductores, quienes no toman en cuenta las normas, sin importarles las consecuencias de sus actos, llevando a cabo malestar en la sociedad. 

Esto también denota la desorganización en nuestra sociedad es por lo que el tener un blog donde expongamos nuestros puntos de vista es una salida positiva a que los lectores conozcan una perspectiva psicológica a estos casos, y de esta forma concienciar a ustedes.

El control de los impulsos nos permite vivir en sociedad, cumplir leyes y respetarnos los unos a los otros, por lo que una alteración en el manejo de los mismos nos perjudica a nivel personal y dificulta nuestras relaciones sociales. Las personas que tienen dificultades para controlar sus impulsos se ven incapaces de resistirse a un impulso, un deseo o la tentación de llevar a cabo un acto que los puede perjudicar a ellos personalmente o a otras personas.

Les brindamos algunas técnicas para sobrellevar los impulsos:

Cuenta hasta 10. Por muy cliché que esto parezca, en verdad funciona. Antes de actuar, detente, cálmate, respira profundo y analiza la situación. En este momento, evalúa qué es específicamente lo que te está molestando y siendo causa de tu enfado. Aprenderás a controlar tus impulsos más fácilmente si eres capaz de identificar qué es lo que te está alterando. Luego de esto, podrás entregar una respuesta mucho más calmada y meditada a la situación.

Identifica los impulsos positivos. Nuestros impulsos no siempre nos perjudican. Naturalmente que reaccionar en forma impulsiva ante situaciones conflictivas la mayoría de las veces nos trae más problemas que soluciones, sin embargo, los impulsos también pueden llevarnos a enfrentar conflictos que de otro modo no hubiéramos afrontado, entregándonos la cuota de energía necesaria para hacerlo.

Aprende a tolerar la frustración. Muchas veces el no obtener los resultados que esperábamos nos frustra, al igual que lo hace la ansiedad por no poder resolver inmediatamente algo que nos angustia. Estas sensaciones pueden llevarnos a reaccionar de forma impulsiva, respuesta que muy probablemente será más perjudicial que favorable para nosotros. Un alto nivel de tolerancia a la frustración nos ayudará a tomarnos el tiempo necesario para meditar sobre la respuesta adecuada.